Vacío punto cero


Exposición en el Hotel Maisonnave de Pamplona, dentro del ciclo Arte Nuevo.
La pintura la trato como una expresión plástica en sí misma. Por ello, intento pintar de un modo impulsivo y gestual, vaciando la mente de todo aquello que es superfluo, nocivo y que no está en sintonía directa conmigo. De este modo es como rasco en lo más profundo y personal de mi mismo, dando lugar a la explosión interna que fluye hacia el lienzo.
De aquí nace el título de mi exposición ‘Vacío punto cero’. En el que hago una analogía con la energía del vacío, energía oscura o punto cero. El estado a partir del cual nace todo lo nuevo.
Este vacío crea una evolución a dos niveles. Uno es el individual y el que cada uno tiene que trabajar con su yo real. El otro es a nivel humano, como especie, para el cual es necesario primero una evolución y una ruptura individual.
La exposición cuenta con veintiuna obras que tratan la figura humana, en concreto son bustos y caras. No son retratos de personas concretas sino de propia invención. Personajes rasgados con toda la carga de la condición humana. La figura es el medio y no el fin. Con esto me refiero a que, como he dicho anteriormente, trato cada obra como un fenómeno plástico válido en sí mismo.